martes 2 de noviembre de 2010

LIBRES CON LIBROS...

¿QUÉ LEER?


¿Qué lee la gente? De todo un poco, pero en muchos casos (aunque en porcentaje seamos números que ni traspasen las dos cifras…) se trata de espiritualidad. Libros que orientan y dan a la vida un sentido trascendente. Estas lecturas responden a una necesidad muy honda. Pero, ¿cómo sabe el lector que el libro escogido no es psicología barata o religiosidad perniciosa? Es que han caído en mis manos tantos libros religiosos, y a mi entender perniciosos, con ínfulas de ser la solución espiritual a todos mis problemas, que me molesta que a vosotros os pueda pasar lo mismo. El último, esta misma semana. Reconozco que no tengo remedio. No os diré el título, porque puede ser que a alguien le haga bien, y no quiero predisponer negativamente a nadie. Pero es que, repito, no tengo remedio: Me pasa con los libros de autoayuda religiosa lo que con las películas de miedo: sé que no me van a gustar (porque ya no dan miedo, sino asco…), pero las veo de todas formas. ¿En qué me equivoco con ellos? ¿Por qué no encuentro en ellos lo que busco? ¡Libros, libros, libros…!


No podemos ser ingenuos: no toda lectura religiosa es espiritual, así como tampoco cualquier reclamo de cientificidad es serio. Tampoco la literatura cristiana se libra de algunas (muuuuuchas…) aberraciones lamentables. Entonces, ¿con qué actitud leer?, ¿qué criterios ayudarán al lector a discernir lo verdaderamente valioso de la charlatanería?


APERTURA


Ninguna actitud ayuda más a vivir y a leer un libro, que la apertura confiada a que los otros tienen algo que aportarnos. Los prejuicios son inevitables, pero ¿por qué habrían de impedirnos conocer nuevas visiones de Dios, del mundo y de la humanidad? Releo a Bertrand Russell, agnóstico, y su sabiduría me parece notable. Porque incluso en las elaboraciones más despistadas suele encontrarse una reflexión o una breve frase que nos ilumina. Una actitud tolerante y positiva, sin embargo, no basta.


Sugiero además, entonces, un par de criterios añadidos, que nos puedan ayudar a distinguir lo que orienta de lo que extravía: la libertad y la solidaridad. Criterios que extraigo de la tradición cristiana, pero tan universales que cualquiera los puede aprovechar.


LIBERTAD


Sostengo que ninguna lectura espiritual puede ser sana si, en vez de liberarnos, nos oprime. A veces, en nombre de la espiritualidad, se nos mete miedo con calamidades por venir; se nos exige someternos a las extravagancias de un gurú o santón; se pretende que creamos que los astros gobiernan nuestra vida o que recurramos a algún método pseudo-científico para adivinar nuestra suerte. ¡Negocio para el autor, basura para el lector! La más grave de las opresiones, sin embargo, es la moral. Si se trata de reconocerla, recuérdense esas prédicas que reducen la vida moral a la observancia ciega de normas éticas, olvidando que en definitiva lo más importante es cumplir estas mismas normas no por miedo a equivocarse, sino por verdadero amor a los demás. Un libro que sea un sermón moralista transcrito, rara vez me vale.


SOLIDARIDAD


El criterio de la solidaridad, por otra parte, centra nuestros deseos de liberación. Desde muy antiguo se han dado espiritualidades pesimistas que prometen "salvarnos del mundo" (como si para la búsqueda de la felicidad hubiera que desprenderse de este mundo…) o proclaman algo así como "sálvate tú" (como si fuera posible la dicha prescindiendo de los demás…).


Al margen de la fraternidad humana y de la empatía cósmica no es posible encontrar trascendencia auténtica, sino pura evasión, "ombliguismo" e "intimismo" egoístas. Cualquier libro que prometa libertad en detrimento del imperativo de compartir este mundo con los demás, nos engaña…


AMOR


Porque, en realidad, hay un tercer criterio o, si se quiere, todo se resume en uno solo: el amor. La libertad y la solidaridad son las dos alas del amor. Si faltaran en alguna espiritualidad, carecería ésta de lo principal. El amor nos libera del egoísmo para encargarnos unos de otros. La comunidad solidaria que el amor crea, es el espacio vital que necesitamos para desenvolvernos con iniciativa y libertad.


A LEER…


Así que ya sabéis: cuando abráis un libro religioso, y no encontréis ya en sus primeras páginas referencias a estos cuatro principios básicos: APERTURA, LIBERTAD, SOLIDARIDAD Y AMOR, no digo yo que lo cerréis o lo tiréis a la basura, pero sí que cambies vuestra mirada y lo leáis de una forma mucho más crítica (bueno, en realidad, criticista, porque de manera crítica hay que leerlo todo siempre…).


Alguno de nuestros lectores dirá: sí, sí, muchos consejos, pero no se moja… JR no quiere decirnos qué libro estaba leyendo la semana pasada, y que tanto le ha hecho perder el tiempo. Pues es que no creo que me haya hecho perder el tiempo. Como Edison con las bombillas, ya conozco un libro más que no da luz…


Y si queréis que me moje, lo haré con una recomendación. Es el penúltimo libro que leí (una de cal y otra de arena, ya veis…). Me lo prestó un buen amigo (Roberto Cardo), y he disfrutado lo indecible con él. Roberto no sabe que lo he leído ya (en realidad, no lo sabía hasta ahora… ¡mecachis en la mar!), porque estoy aprovechando para leerlo una segunda vez. Se titula POR QUÉ SOY CRISTIANO, y fue escrito por José Antonio Marina, filósofo español de altos vuelos, y que reflexiona sobre la naturaleza de ser cristiano en los inicios del siglo XXI.


"¿Existe en nuestra sociedad secularizada una forma de ser religioso que se eleve por encima de la indiferencia laica, sin hundirse en un burdo fundamentalismo dogmático? ¿Es posible, hoy, revitalizar y aprovechar el legado de Jesús de Nazareth?"


Éstas son las dos preguntas programáticas sobre las que da vueltas el libro, y a las que da respuestas, a mi entender brillantes y coherentes. Creo que no decepcionará a los que se aventuren en sus páginas. Gracias, Roberto. A César lo que es de César…


Se me ocurre, por cierto, que vosotros podríais hacer lo mismo, y aprovechar este foro para recomendar un buen libro. ¿Qué os parece? ¿Os animáis? ¿Compartís con nosotros esos tesoros que habéis encontrado a lo largo de vuestras lecturas? Sería un gesto de generosidad que nos haría crecer a todos. Esperamos vuestras sugerencias.


Y ahora venga, ¡todos a leer!

6 comentarios:

  1. C.S. Lewis!!!
    Si concuerdas con el, te hace crecer. Si no concuerdas con el, te desafia a muerte porque la logica de sus razonamientos es demoledora. En cualquier caso enriquece al lector.
    Lewis es de lo mejor que se puede leer de literatura de razonamiento de la fe cristiana.
    Probadlo!

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  2. estoy completamente de acuerdo contigo. Recomiendo sobre todo, Mero cristianismo. Un abrazo, amigos...

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  3. Para los que puedan entender un poquito de Ingles:
    http://www.youtube.com/watch?v=iNhCMReS_M4&feature=player_embedded#!

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  4. Os recomiendo la colección "Biblioteca Cortés" de Jose Luis Cortés, especialmente el primer volumen "Un Dios llamado ¡Abba!". Editorial PCC
    Una colección de dibujos, reflexiones y sentencias en las que Dios nos habla y conversa sobre lo cotidiano. Con una primera parte sobre la falsas imágenes que nos creamos de Dios impresionante. Para reflexionar y mucho... con un sonrisa.
    Esther

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  5. A mí no me echéis a leer más, y menos religioso o espiritual, que me paso el día trabajando en literatura adventista. Dicen que para descansar, lo mejor es hacer justo lo contrario de lo que se hace para trabajar.

    Por cuestiones de trabajo, he leído verdaderas joyas y he tenido que aguantar verdaderos bodrios. De todos modos, como dice JR, nunca doy el tiempo por perdido. Si el libro es bueno, buena es la dicha.Si el libro es malo, ya sé qué no tengo que leer. Por desgracia, la calidad no es bien que abunde y más de una vez he tenido que hacer de tripa corazón y poner en juego mi profesionalidad para no arrojar lo que tengo entre manos a la papelera.

    Por cierto, me acaba de pasar por la cabeza una idea que quizá a más de uno le pueda parecer descabellada o incluso casi un sacrilegio. ¿No creéis que empieza ya a ser conveniente revisar a fondo las traducciones de las obras de tía Elena? Ahora que he tenido acceso a los originales en inglés y los he podido situar en su contexto, me parece que se han traducido con un cierto aire tremendista y abarrocado que no acaba de encajar con los usos del castellano actual tanto de este lado del Atlántico como del otro. Y digo esto a sabiendas de que más de uno, y más de dos, los considera cuasi inmutables a un grado similar al de la Biblia (y aun ésta es objeto de sucesivas revisiones…)

    Entiéndaseme bien. No digo que sea preciso modificar sus principios, sino que sería conveniente adecuar su fraseología, despojándola de muchos de los requiebros y barroquismos estilísticos con que viene adornada o, cuando ello fuera posible y necesario, ubicar los textos en el contexto en que fueron escritos. Sólo así es posible reducir el riesgo de caer en el fanatismo. Lo dicho… Era un pour parler.

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  6. Hay otro libro que quisiera recomendar, a quien quiera probar.
    Esta en Ingles, pero pronto se publicara en Espanol. Lo escribe un Psiquiatra cristiano ASD americano.
    La idea principal, segun la percibo yo, es que Dios, sobre todo quiere "sanarnos" del pecado (y no solo "salvarnos en el" como muchas veces es lo que generalmente se predica y cree). El autor describe el funcionamiento y las leyes que rigen la mente y relaciones humanas, y como Dios influye, por medio de la Fe, para transformar nuestra mente. Es un libro diseñado para dar respuestas.
    Aqui esta:

    Could It Be This Simple?: A Biblical Model for Healing the Mind
    Timothy R. Jennings

    http://comeandreason.com/index.php?option=com_content&view=article&id=146&Itemid=83

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