lunes 22 de noviembre de 2010

LOS PÉSIMOS EJEMPLOS DE DIOS

Hay libros que parecen estar escritos con muy mala leche. Y digo "parecen" porque hay que reconocerles una cierta aportación a la crítica constructiva. No porque sea la intención de éstos provocarla, sino porque los creyentes que son capaces de leer más allá del caparazón descubrirán asuntos sobre los que no se puede pasar de puntillas, como quien no los ve (o mejor como quien no quiere verlos...).

Hay episodios de la Biblia que ponen entre la espada y la pared a cualquier creyente que se considere razonable. Soslayarlos no sirve de nada. Suficientes críticos hay con las Escrituras como para que no nos crucemos con uno de ellos en toda nuestra vida. Además, está (o debería estar) nuestra propia conciencia: ¿Puedo creer en un Dios así, ése que aparece a veces en la Biblia como el más esquizofrénico, paranoico, psicópata, tiránico, y genocida de los seres...?

Uno de esos libros que parecen escritos con muy mala leche, pero en los que yo veo la oportunidad de reflexionar, de cuestionar de forma crítica lo que hemos creído hasta ahora, y de encontrar mejores explicaciones a los problemas pendientes, es el que os traigo esta semana: "Los Pésimos Ejemplos de Dios", del periodista Pepe Rodríguez.

Reflexionar sobre estos "Pésimos ejemplos de Dios" nos dará pié para cuestionar la validez de algunas interpretaciones bíblicas, preguntarnos sobre las imágenes que tenemos de Dios, y discriminar unas de otras.

En boca del propio autor, "este libro muestra lo que toda Biblia contiene y pocos leen, esto es, textos (y presuntos hechos) capaces de horrorizar a cualquiera, que son atribuidos a Dios, y fueron cuna de la cultura occidental. No se trata de analizar mitos, sino de mostrar los pésimos ejemplos heredados del dios bíblico. Existen no menos de 16 mandatos inmorales legislados por Dios que la cristiandad prefiere dar por no dichos, aunque siguen vigentes en la Biblia."

Éstos son, según Pepe Rodríguez, algunos de los pésimos ejemplos de Dios tal como aparecen en la Biblia:

Dios premió a cobardes, tramposos y ladrones

Cobardía que enriquece: Abraham hizo pasar a su esposa Sara por hermana, entregándola al placer de reyes y logrando así una fortuna... y el castigo divino de muchos inocentes.

De chanchullero a patriarca: Jacob engañó a su hermano Esaú y a su padre Isaac, ciego, para apoderarse de los derechos de primogenitura.

Robar en familia no es pecado: Jacob se enriqueció desvalijando al tramposo de su tío y suegro Labán.

Violencia de género contra la mujer: para evitar ser violado por los hombres de Guibea, un levita les entregó a su mujer, que fue abusada hasta la muerte, y provocó una guerra con miles de muertos y cientos de esclavas sexuales.

Incestos a mayor gloria del pueblo de Dios

Las hijas de Lot emborracharon a su padre para tener sexo con él y quedar preñadas.

Dios mató a dos hijos de Judá (sin dar razón ninguna) y éste acabó preñando a su nuera Tamar creyendo que era una ramera.

Onán fue muerto por Dios por no eyacular dentro de su cuñada cuando se acostaba con ella.

Amnón, hijo de David, violó a su hermana Tamar, lo que desembocó en una carnicería y el silencio absoluto de Dios.

Dios premió a quienes fueron pésimos padres para sus hijos

Noé, borracho y desnudo, maldijo a un nieto y a su descendencia porque su hijo menor le vio en tal situación.

La envidia cochina de una madre contó con el beneplácito divino: Abraham expulsó de su casa a su primer hijo, el que tuvo con su criada Agar.

Los hijos no son nada: Abraham acató la orden de Dios de sacrificar a su hijo Isaac, sin decir ni mú, y engañándole para llevarlo hasta el holocausto.

Jefté, juez de Israel, asesinó a su hija única para cumplir lo pactado con Dios.

Mesa, el rey moabita, salvó a su país de la destrucción israelita y de la furia de Dios, inmolando a su hijo mayor.

Dios ordenó: si tienes un hijo rebelde, ¡Mátalo!

Dios consideró a las mujeres como objetos de cama y pillaje, aptas siempre para recibir castigos ejemplares

Un botín de guerra prototípico, según el mandato de Dios: ganado, vacuno, burros y ¡mujeres vírgenes!

Dios mató a Nabal para facilitar que David se vengase (sin ensuciarse las manos), y pudiese apropiarse de su esposa y riquezas.

El Rey David, el elegido por Dios para glorificar a su pueblo, forzó a una casada a ser su amante, hizo matar a su marido, y logró ser uno de los hombres más celebrados de la Biblia.

Dios le dio coartada y excusa a los varones celosos para humillar a sus mujeres y hacerlas abortar.

Aarón y Miriam, hermanos de Moisés, murmuraron de él, pero Dios sólo castigó con la lepra a la mujer. Al varón ni le rozó.

Dios recurrió a comparaciones pornográficas, degradantes para las mujeres, para relatar cuán pecadoras fueron las gentes de Israel y Judá.

Dios hizo trampas, manipuló voluntades y jugó con muchas vidas a fin de poder lograr algunos de sus gloriosos episodios

Dios impidió que la humanidad pudiera entenderse y colaborar: la canallada se perpetró en Babel.

Dios obligó a convertirse en muy malos a los «malos» para poder lucirse ante su gente: es lo que le pasó a un pobre faraón y su pueblo a los que Dios masacró con plagas y asesinatos para hacerse «famoso».

Bribones en guerra: Dios derrotó a los amalecitas permitiendo que Moisés hiciese trampa con su bastón mágico.

Dios apostó la fidelidad de Job con Satanás... un juego por el que mató a muchos inocentes y arruinó y torturó a tan santo y paciente varón.

Traidores y asesinos para mayor gloria de Dios y de su pueblo

Salvaron a la ramera que traicionó a la ciudad de Jericó, pero pasaron a cuchillo a todos los demás habitantes.

Un varón, Ehud, y dos mujeres, Yael y Judit: prototipos bíblicos del asesinato selectivo, perpetrado a traición y con la ayuda de Dios.

Jehú: traidor, asesino sanguinario y usurpador del trono de Israel por voluntad de Dios.

Dios usó para sus planes a varones rematadamente necios

Sansón: un juez pronto de bragueta y muy corto de entendederas.

El gran Salomón: un bisoño al que Dios, tras hacerle rey, tuvo que darle inteligencia.

Dios no dudó en matar a muchos inocentes... incluso bajo el pretexto de castigar a varones que se limitaron a obrar según sus mandatos

Dios arrasó a su pueblo con la peste para castigar al Rey David... ¡Por haber cumplido sin chistar una orden divina!

Dios dispuso la lapidación de Acán y de su familia por quedarse con algunos bienes hallados en los restos de Jericó, ¡Una ciudad masacrada por orden divina!

Dios hizo morir a un profeta que se negó a darle una paliza a otro profeta.

Dios fue inmisericorde cuando reguló la esclavitud, mató a cientos de miles, ordenó masacrar a innumerables inocentes y lanzó terribles maldiciones sobre su grey

Dios gusta de la esclavitud... y la reguló minuciosamente.

Dios bendijo y posibilitó que dos profetas con muy malas pulgas, Elías y Eliseo, matasen a placer a decenas de inocentes.

Dios mató por propia mano a cientos de miles y exigió que su pueblo perpetrase enormes matanzas sin piedad ni fin.

Las maldiciones de Dios a su pueblo... ¡Que todavía están vigentes!

Dios consideró hombres justos a quienes ofrecieron a sus hijas o esposas para ser violadas por la chusma. Carne de mujer para salvar el orgullo de varón: Lot ofreció a sus dos hijas vírgenes para impedir que los sodomitas violasen a dos ángeles.

Bien... La pregunta es ¿y, ahora, qué hacemos con todo esto? ¿Lo tiramos a la basura? ¿Hacemos como si nunca lo hubiésemos leído? ¿Volvemos la cara, y miramos para otro lado? ¿Proponemos que no hay nada que explicar, porque Dios puede ser y puede actuar como le dé la gana, y nosotros no somos quiénes para juzgarlo?

El debate está servido...

15 comentarios:

  1. Lo primero que tenemos que hacer es leer la Biblia, pues la mayoría de los resúmenes de la lista anterior distorsionan el texto bíblico, introducen juicios de valor que no están en ese texto, o atribuyen a Dios acciones que no proceden de él, o dicen que Dios aprobó acciones que en ningún sitio dice la Biblia que aprobara. Entiendo la duda sobre el silencio de Dios ante ciertos hechos, pero de ahí a decir que Dios aprobó esa ristra de crímenes hay un gran paso.

    El problema de Rodríguez es que lee la Biblia no desde el propio texto, sino desde los esquemas tradicionales y maniqueos de "buenos-malos", de los que supuestamente se ha librado, pero que impregnan su psique. Él cree que en esos pasajes se narran acciones modélicas de los buenos, ejemplos morales. Pero ése no es el "ethos" de la Biblia, y el pobre no lo ha entendido. Desde esa visión tradicionalista y hasta "beata" de Rodríguez su crítica es comprensible; pero desde una visión humana, trágica y a la vez esperanzada (que es lo que ofrece la Biblia), resulta ridícula y rancia.

    Por eso resulta tan poco creíble. Es como su libro "Mentiras fundamentales de la Iglesia Católica", en el que atribuye a esta entidad la representación máxima del cristianismo y de la transmisión del mensaje bíblico, de modo que su supuesta crítica tiene una gran dosis de homenaje a esa iglesia apóstata. Lo mismo hace Dan Brown en "El Código da Vinci", auténtico homenaje al papado.

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  2. Gracias por éste genial debate, que espero nos vuelva más humildes y más necesitados y no menos. No seré yo quien defienda el método histórico crítico de la hagiografía pero una cosa es su utilización y otra su dimensión como elemento interpretativo y hermeneútico. Primeramente lanzo unas premisas básicas. Los autores de la escritura no escriben cuando ocurren los hechos, sino mucho tiempo después y para explicar su situación particular. ojo a la época, ojo a la cultura y ojo a la literalidad de los textos. Compárese lietratura de la epoca para ser entendido. Me encantaría respondeto por punto pero no quiero empezar la semana sin dejar claro éste punto de partida junto al de la humildad previamente señalado. Iré adjuntando datos y puntos sobre la hagiografía y la manera en la que se redacta el texto y se interpreta siglos después. Un besote...

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  3. ¡Hola a todos!

    Juan Ramón, ¡me encantan estos últimos aires que tiene 2a1/2luz! ¡Qué bien que plantees este debate!


    "Dios gusta de la esclavitud... y la reguló minuciosamente."


    ¡A ver quién es el guapo que echa este pésimo ejemplo de Dios abajo!

    Espero que la línea de los próximos comentarios difiera de la de los dos primeros, es decir, que se aleje de la siguiente frase: "Pero ése no es el "ethos" de la Biblia, y el pobre no lo ha entendido." ...que capta perfectamente la esencia de ambos.


    ¡Saludos a todos!


    Macarra-Chungo

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  4. vaya, que pena, me hubiera gustado participar, pero, eso es lo que tiene el respeto y la tolerancia, suerte...

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  5. Luis GonzálezNov 23, 2010 11:26 AM

    Dicho así, aquí y ahora, yo tampoco creería en ese Dios. Pero ni pertenece a nuestra cultura ni es de nuestro tiempo.

    No he leído el libro de Pepe Rodríguez, pero resulta significativo que la selección que aquí nos presenta Juan Ramón se refiere en su totalidad a relatos del Antiguo Testamento. Y me pregunto: si la mejor revelación de Dios es Jesucristo, ¿por qué quedarnos en modelos ya superados?

    ¿Podríamos encontrar en la figura de Jesucristo alguna apelación a la violencia, al abuso sobre la mujer, al exclavo, a la extorsión, incesto, etc...? No. Esta es la razón por la que no se meten con la ética de Jesucristo, que es la de los cristianos.

    Los casos mencionados pertenecen a un contexto muy complejo y lejano en el tiempo y en la cultura, y al mencionarlos fuera de su contexto se convierten en un pretexto. El contexto social y religioso resultaba totalmente depravado: La sociedad era brutalmente machista y la mujer era considerada un objeto inferior a un animal de trabajo, incluidas la hijas que eran posesión plena del varón y de ahí la legitimidad del incesto; los dioses eran sanguinarios y exigían incluso sacrificios humanos, incluidos los de niños; se permitía la poligamia y la homosexualidad...

    Y se comentan varios casos concretos en el libro de Rodríguez de forma poco afortunada. Por ejemplo, no fue Dios quien decidió que Abraham ofreciera a Sara para disfrute de reyezuelos, sino decisión del propio Abraham y en el contexto social de la consideración hacia la mujer, lo cual implica lo evidente: que Abraham no era perfecto. Tampoco es asunto de Dios el engaño de Jacob ni el incesto de las hijas de Noé, ni... ¡Si es que le echamos a Dios las culpas de todo...!

    En el contexto, de pecado depravado, Dios permite el mal, en base a la libertad del ser humano que él siempre ha respetado.

    (sigue)

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  6. Luis GonzálezNov 23, 2010 11:27 AM

    (continúa)

    Sin embargo hay que ser sinceros y ciertos casos son difícilmente explicables. Algunos lo hacen bajo el paraguas del "mal menor", es decir, a menudo, según esta teoría, la más extendida, Dios escoge entre dos males el menor. Esto explicaría muchos textos con dificultades éticas.

    Sin embargo, a mí esto no me tranquiliza porque no puedo imaginarme a un Dios que hace el mal... aunque sea el menor... Esto es sencillamente incompatible con la naturaleza pura de Dios. Entiendo que Dios asume la libertad de decisión del ser humano que a menudo implica consecuencias trágicas, no porque Dios las quiera sino porque las acepta, lo cual no es lo mismo. El pecado tiene como consecuenbcia natural la muerte. Su tendencia final es la desaparición. Por alguna circunstancia Dios así lo ha permitido con los perversos cananeos, los habitantes de Sodoma y Gomorra, los antediluvianos y otros pueblos y personas. Pero no es Dios quien así castiga sino que es la consecuencia natural del pecado. Repito: no es lo mismo y el orden de factores en estos asuntos sí altera el resultado.

    Para mí lo que reflejan los pasajes mencionados es la inmensa libertad que Dios nos ha concedido, y sus consecuencias, que visto con ojos del siglo XXI son aberraciones que de ninguna manera eran así percibidas en aquellos tiempos. Si no tenemos en cuenta el contexto, y que Dios siempre desciende hasta donde se encuentra el ser humano, será fácil desfigurar la realidad, y difícil entenderla.

    En estas circunstancias, y a pesar de que creemos que en el mundo hay mucha maldad, no olvidemos que los veinte siglos de cristianimo han hecho mella en la sociedad y en la legislación del mundo occidental.Gracias a ello el mundo de hoy es mucho más justo que el del siglo XIX, por ejemplo. Las mujer, el hombre, los trabajadores, etc. tienen ahora más derechos que nunca en la historia. Y para mí el cristianismo no es ajeno en absoluto a estas circunstancias.

    El tema, lo confieso es complejo y me gustaría leer otras explicaciones. Personalmente os confieso que para mí el Nuevo Testamento tiene una prioridad absoluta, sin que ello implique la negación del Antiguo: la figura de Jesucristo es esencial para entender a Dios y al cristianismo. Recrearse en el AT, puede conducir a una distorsión del auténtico análisis y una deficiencia espiritual e intelectual, que es lo que hizo Pepe Rodríguez en su libro, seguramente con el ánimo de incordiar, dada su biografía... FIN

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  7. Para Luis:

    "¿Podríamos encontrar en la figura de Jesucristo alguna apelación a la violencia, al abuso sobre la mujer, al exclavo, a la extorsión, incesto, etc...? No."

    ¿Cómo que no?

    Abuso sobre la mujer: Mírate el capítulo de la cananea... Jesús la humilla públicamente y la compara con un "perrito".

    Extorsión: Éste es el ejemplo más claro y abundante en el NT. No conozco a ningún otro personaje literario que amenace a sus discípulos -y a todo el mundo- con el objetivo de que lo amen (¡ni Drácula llega a ese extremo!). O me amas y crees en mí o ardes como una ramita seca... ¡está escrito! ¡Jesus the Mafia Boss!

    El concepto de un Jesús moralmente impoluto no es honesto con los textos bíblicos; hay que usar mucha imaginación para justificar sus tropelías.


    ¡Saludos!


    Macarra-Chungo

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  8. Muchas veces se trata de lo que esperamos encontrar en la Biblia. Según nuestros apriorismos, interpretamos. A eso se le llama libertad de conciencia y de credo.
    Yo no veo amenazas en las palabras de Jesús, tal vez es que o conozco poco el texto bíblico o vivo en la inopia. Yo lo que conozco de las palabras de Jesús es que si le amo viviré con él para siempre. Lo que sería un infierno es vivir para siempre con una persona (ente o cosa) a la que no aprecio e incluso desprecio.
    En cuanto al caso de la mujer cananea. ¡Vaya forma de humillarla accediendo a su pedido y luego alabándola y poniéndola como ejemplo ante sus discípulos! ¡Ella, una mujer, una pagana y además una escandalosa que va por ahí gritando!
    Los avergonzados, en todo caso, son los discípulos. Hacía muy poco Jesús había acusado a Pedro de tener poca fe, él un hombre, judío, luchador contra del invasor, mano derecha de Jesús. Y ahora le dice... que una mujer y pagana lo entiende mejor.
    Además, el trato que ofrece a otras mujer es siempre exquisito, ¿por qué a ésta la va a humillar gratuitamente?
    ¿Ves? Es todo cuestión de interpretación.
    La Biblia es así, quien quiera encontrar rencor y odio, lo encontrará; los que queremos ver reconciliación y amor también, con tu permiso, claro.
    Esther

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  9. ¡Esther! ¡Cuánto tiempo!

    Sobre la cananea:

    "¡Vaya forma de humillarla accediendo a su pedido y luego alabándola y poniéndola como ejemplo ante sus discípulos!"

    Esther, yo entiendo en cierta medida lo que intentas transmitir sobre la interpretación y de hecho he dicho mil veces que la Biblia se puede usar para justificar cualquier cosa -de ahí que yo considere que no tiene ningún valor como guía o "manual vital"-, pero una cosa es la interpretación, y otra pretender cambiar algo que está escrito. Yo no sé si es que mi Biblia es especial o qué, pero en ese pasaje de la cananea, antes de que Jesús acceda a su pedido, la pobre tía tiene que suplicar y humillarse ante él -la compara con un perrito-, y es entonces cuando la premia, precisamente por rebajarse. ¿Qué he dicho que no se corresponda con el texto bíblico? Te ruego que me lo aclares -y que tú misma te leas el pasaje, si es que no lo has hecho todavía-. Seguro que si ese pasaje estuviese protagonizado por otros personajes, como mujer que eres, te animarías a denunciarlo.

    Sobre la fe:

    El hecho de que Jesús hablase tanto sobre la importancia de creer sin tener evidencia, es quizá lo más perjudicial del cristianismo. Él dice premiar al que tiene fe, y de paso, se construye un súper blindaje anti-crítica. ¿Qué importa que yo -o cualquiera- intente señalarte qué cosas van mal con el NT o las flaquezas de su protagonista? Al final lo vas a leer, y si te resulta incómodo vas a recurrir a tu fe, que es lo más importante. ¿Qué importa que haya museos enteros con evidencia sobre la biología evolutiva? Jesús te ha enseñado que la fe es lo más importante y así te evitas tener que darle al coco (es sólo un ejemplo, no me acuerdo qué postura tenías ante ese tema).

    No me tienes que pedir permiso para ver reconciliación y amor en tu Biblia, porque están ahí lo quiera yo o no. Pero también hay contradicciones y toxicidad a raudales, y aunque no te guste, también forman parte del paquete... otra cosa es que tú lo quieras asumir. Cualquiera puede encontrar rencor, odio, amor y reconciliación en la Biblia, pero si dices que Jesús es moralmente perfecto, o que la Biblia es sólo amor, o no te la has terminado de leer, o te engañas a ti misma por querer poner por encima tu fe.


    ¡Un saludo! ¡Cuídate!


    Macarra-Chungo


    P.D. Vuelvo a recomendar el experimento que realizó George Tamarin en Israel. Quien tenga curiosidad, ¡que busque!

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  10. Mi Biblia dice lo mismo que la tuya, Macarra. En ninguna de las dos Biblias dice "Hágase como quieres porque ya te has humillado: lo que yo quería"
    Pero tú pones un interlineado y yo otro.
    Tú sólo ves el desdén y el insulto, pero ni ella misma se siente insultada por Jesús. Es un comentario despectivo, en efecto, pero creo que busca una reacción tanto de la mujer como de sus discípulos.(En eso se parece a ti). Y esa reacción es una de las declaraciones de fe y de ética más impresionantes de la Biblia: perros o hijos todos comemos de la misma mesa y el mismo alimento.
    Y sí, como mujer me animaría a denunciar al médico que le ha salvado la vida a mi hija y que me pone como ejemplo de madre y persona.

    Por otra parte, las contradicciones forman parte de la vida y las vamos a encontrar en todos los lados. Esta vida tiene muchos matices y la Biblia no va a ser menos. ¿Asumirlos? Los asumo e intento resolverlos de acuerdo a mi forma de ser, sentir y pensar. ¿Ingenua? Pues vale. ¿Me engaño? Yo también pienso que hay mucha gente que se engaña por no pensar igual que yo.
    Cuídate tú también
    Esther

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  11. Esther, para mí todo en Jesús no es negativo, tiene cosas negativas y positivas. Igual con la Biblia. Para un cristiano, todo en Jesús es positivo (¿cómo era eso del paradigma del cristiano, Juan Ramón?). Es cierto que si piensas así no estás pensando igual que yo, pero no creo que te engañes por no pensar como yo, sino por ir en contra de la realidad...

    A ver, él le dice a ella que el pan de los hijos no es para los perritos... ella le responde que hasta los perritos comen de las migajas que caen de la mesa, y tú llamas a eso "declaración de ética impresionante". ¡No lo entiendo! ¿Me estoy inventando algo? Tiene pinta de que no nos vamos a poner de acuerdo, y no pasa nada. De todas formas, insisto en argumentar el camino lógico que me lleva a sacar mis conclusiones...

    Por ejemplo, si yo voy a un médico -que supuestamente es todopoderoso- en busca de ayuda urgente, el tío me ignora, luego me postro (¿¿¿sabes qué significa "postrarse"???) ante él para suplicarle que me ayude, y me dice "no es bueno tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos", pues ya me sentiría MUY desamparado. ¡Pero es que todavía tengo que seguir insistiendo para que me ayude! En fin, un cero a Jesús por su nula humanidad. Sinceramente, no creo que tú permitieses que un hijo tuyo sufriese más tiempo del necesario; es más, si estuviese en tu poder, ¡no dejarías que enfermase en primer lugar!

    ¿Lo de que la ignora y deja que le suplique antes de él actuar haciendo sufrir más tiempo del necesario a su hija me lo estoy inventando? ¿Por qué esto no lo tienes en cuenta?

    Para terminar, una pregunta para todo aquel que le apetezca entrar en el debate: ¿qué tiene de malo que Jesús no sea moralmente impoluto? ¿Y qué si a veces se comportaba como un capullo? ¿No es más humano así?


    ¡Saludos!


    Macarra-Chungo

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  12. Jope tío, ¿cómo puedes hablar así de Jesús? Eso sí que es querer ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. ¿Contradicciones en Jesús? Pura pedagogía para nuestra dureza de coco.

    Somos valientes cuando abordamos estas paradojas bíblicas, que nos hacer cuestionar la imagen de un Dios "bueno", tal como dijo Jesús, revelado por él: "quien me ha visto a mí, ha visto al Padre". Preguntándonos qué parte pueden haber tenido los hombres y las mujeres en esa distorsión de su imagen dentro de los textos bíblicos.

    Jesús enseñó al pueblo a dirigirse al Padre en su nombre, a no tener miedo (ahora mismo, en nuestro querido mundo se nos venden amenazas por doquier) y poner nuestra fe en él, porque él mismo nos ama. Enseñó la reconciliación y se enfrentó a un sacerdocio gastado y manoseado que había perdido su función de "mediar" entre el hombre y Dios. Alivió esa angustia existencial al perdonar y no condenar (algo muy de moda, por cierto), y contribuyó a alimentar esa esperanza en una vida mejor (que todo ser humano anhela) con sencillas ilustraciones. Al final murió a manos de aquellos a los que había amado hasta el fin, pidiendo al Padre que los perdonase.

    Otra cosa es creer en "El cromosoma" como decía Alberto Pérez en su canción del disco "La mandrágora". ¡Qué le vamos a hacer! Tenemos libertad para creer lo que nos de la gana, pero aunque algunos pasajes de la vida de Jesús te dejen perplejo, no deberías utilizar algunos calificativos. A nadie le gusta que hablen mal de un amigo. Aunque a Jesús (el de Nazaret) le de igual, por respeto a este foro debieras moderarte amigo. No te sentaría bien que yo calificara mal a un amigo tuyo. Haz tú lo mismo aquí.

    Somos valientes al preguntarnos sobre determinados pasajes de la Biblia, participa con otro espíritu. No te enciendas hombre, si sabes que somos creyentes. No nos hagas sentir mal, que parece que somos bichos raros por tener fe. ¡Que vamos para el polvo tío! ¡A ver qué remedio le pone la ciencia a eso! La ciencia ya está para hacer sus negocios a costa de todos y para beneficiarnos siempre que se beneficie ella. Hace su parte en este engranaje humano, científicos buenos, haberlos haylos, pero malos y remalos también.

    Por cierto que he flipado con los comentarios.
    Venga, que esto es un fuego para calentarnos, y no para salir escaldados. A ver ese espíritu de nuestro querido amigo Poeta, ese fuego amigo, pero no como el de la guerra eh.

    Abrazos.

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  13. ¡Antonio! ¡Hola!

    Antonio, ya nos conocemos, no hacía falta que te molestases. No estoy encencido para nada, estoy súper suave y con ganas de debatir... Eso sí, no me pidas que deje de decir lo que pienso. Si pienso que Jesús se comportó como un mafioso, o como un capullo, ¿cómo te lo digo para que no te ofendas? ¿Prefieres que mejor nadie lo cuestione? No me he metido con nadie, sólo con las ideas. Además, en ningún momento hablo mal de Jesús gratuitamente, cuando he hablado de su falta de humanidad o de comportamientos cuestionables, he explicado en detalle cómo he llegado a esas conclusiones.

    Tampoco me paso por aquí tan a menudo y siempre me puedes ignorar. Macarra es un personaje inventado, que algunas veces dice cosas con más o menos acierto, y otras veces se comporta de forma infantil, prepotente etc., pero que te recomiendo no tomar muy en serio. ¡Son sólo opiniones de un anónimo! ¡Libertad de expresión!

    Juan Ramón ha traído un debate interesantísimo, pero valentía he visto muy poca, y no es por fastidiar; intento ser lo más objetivo posible. No entiendo qué tiene de valiente participar en el debate si antes de empezar ya estás adhiriéndote a la frase que escogí en mi primer comentario:

    "Pero ése no es el "ethos" de la Biblia, y el pobre no lo ha entendido."

    Si es así, ¿cuál es el ethos de la Biblia?

    Para terminar, te dejo un sabio mensaje de tu amigo, a ver cómo lo interpretas. Juan 17:20-23 :

    "No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la *perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí. "

    ...Aproximadamente 38000 sectas cristianas en el planeta. ¡El cristianismo se refuta a sí mismo! ¡Es arte autorreferente!


    ¡Saludos!


    Macarra-Chungo

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  14. Macarra,
    Aquí no se trata de negar los hechos, se trata de darles una explicación. Ante este hecho podemos tomar tres posturas: una la que tú tomas, de tomar el texto y sacar tus conclusiones inmediatas; otra, que la hace no poca gente, que es decir que esos textos fueron añadidos, o que han sido mal traducidos o que no son significativos; y otra, es preguntarse el porqué Jesús hace lo que hace.
    ¿Qué tenía la mujer cananea para que Jesús haga lo que hace y dice lo que dice? ¿Era acaso más fea que la adúltera, más tonta que la samaritana, más pagana que el centurión o el demonio de su hija más demonio que los de Gadara?
    ¿Por qué Jesús dice que su mensaje de salvación no es para los paganos o los gentiles cuando en muchas otras ocasiones dice lo contrario?
    La única explicación que yo le encuentro es el lugar donde están y el con quien están. No es una conversación únicamente entre Jesús y una mujer.
    Están en el extranjero. Están en Siria. Y los discípulos, igual que cuando estuvieron en Samaria miran a los no judíos con un asco asqueroso. De hecho Jesús pasa de ella al principio, supongo yo, que para ver cómo reaccionan los discípulos. Ellos que en Judea y Galilea son los que traen los enfermos a Jesús, ahora le dicen a Jesús que eche a la mujer que viene dando el cante.
    Y luego viene lo de los perrillos, que es duro, de acuerdo, pero, ¿quién se da por aludido? ¿A quien está reprochando algo? ¿A la mujer o a los discípulos? ¿A los perros o a los hijos que no aprecian lo que tienen y lo tiran?
    Y luego se produce el milagro.
    Me vas a decir que qué películas me monto, pero cada uno interpretamos los hechos de acuerdo a nuestras experiencias. Yo todavía no he tenido una mala experiencia con Jesús, pero reconozco que mucha gente sí la ha tenido y ve las cosas desde esa desilusión que se convierte en desconfianza y suspicacia. Y está en todo su derecho, porque Jesús no se lo impide (es más, lo aconseja), de cuestionarlo todo. Sólo espero que con el tiempo, después de cuestionarlo todo, puedas quedarte con lo bueno, con lo que A TI, de acuerdo a TUS experiencias y TU coherencia, te parezca bueno, te haga más feliz y te dé paz.
    Esther

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  15. Pues Esther, me ha gustado cómo has argumentado tu interpretación. Sigo sin estar de acuerdo, pero me ha parecido un razonamiento interesante, la verdad. No me ha gustado tanto que dijeses que mis conclusiones son inmediatas, porque nunca ha sido así, pero suave.

    Como nadie habla sobre lo que planteó Juan Ramón sobre el AT, voy a rescatar una cuestión que planteé hace un par de meses en el otro blog paralelo y que me "costó" que me llamasen manipulador y liante:


    "Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca: luego los recogen, los echan al fuego y arden." Juan 15:6


    ¿Por qué no puedo decir que esto es EXTORSIÓN? En el supuesto contexto de la época y pensando que los discípulos veían a Jesús como una figura de autoridad "divina", ¿qué diferencia hay entre esto y que te pongan una pistola en la cabeza?

    Por último, quisiera aclararte una cosa, Esther: ya sé que he dicho que no siento simpatía por Jesús, ni por prácticamente ningún personaje bíblico, pero piensa que yo me refiero a ellos como personajes de ficción. Jesús no me ha hecho nada, y no he tenido malas -ni buenas- experiencias con él.


    Macarra-Chungo


    P.D. ¡Juan 17.20-23!

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